Ortodoncia JIT, o con cita a demanda, es el término que empleamos en nuestra clínica dental para describir la metodología basada en, por un lado, citar presencialmente al paciente cuanto realmente hay que realizar una actuación en su tratamiento de ortodoncia, y por el otro lado en ir guiándole con consejos, correcciones e instrucciones semanales de manera remota conforme su boca se va transformando.
Los tratamientos de ortodoncia son largos y requieren de visitas periódicas a la clínica para revisión o para realizar alguna actuación planificada en un punto del tratamiento. Este es el motivo por el que mucha gente, pese a tener problemas funcionales o simplemente estéticos, no se plantea realizar una visita al ortodoncista.
La ortodoncia JIT en Zaragoza: menos visitas presenciales, más eficaces
PERO la ortodoncia está cambiando mucho y cada vez son más los adultos y los jóvenes que se animan a empezar.
Y es que, gracias a la digitalización, a la monitorización remota con inteligencia artificial y sobre todo a la irrupción de los alineadores dentales, ya se pueden realizar tratamientos muy discretos, cómodos, con menos visitas presenciales y de mejor calidad que antes.
JIT es un término que desarrolló la industria del automóvil en los 80, y en concreto Toyota. Viene de “Just-in-time”, y lo podemos traducir coloquialmente como “justo cuando toca”.

Ortodoncia JIT: justo cuando toca
Habitualmente en ortodoncia las citas se dan para ver al paciente cada x semanas.
Pero si aún no se ha alcanzado el alineador adecuado para que se pueda realizar presencialmente lo necesario y avanzar en el tratamiento… ¿esa visita era realmente necesaria? Ese tiempo que emplea el paciente en el desplazamiento y en la estancia en la clínica, ¿era realmente necesario?
Cuando un ortodoncista lleva varias semanas sin ver nada del estado de la boca de su paciente, cualquier visita es recomendable, pero otra cosa es que sea realmente productiva y necesaria.
Fijémonos en los coches ¿Cuál es el primer criterio para hacerles las revisiones? Alcanzar un cierto número de kilómetros. Entonces, ¿para qué ir al taller si aún no se ha llegado a esos kilómetros? Solo si se hacen pocos kilómetros al año por no usar el coche, entra el factor tiempo, pero es un segundo criterio.
La ortodoncia JIT: justo cuando la boca lo requiere
Durante el tratamiento los alineadores van ejerciendo sus fuerzas y transformando la boca. Son varias las semanas que tu ortodoncista no te ve, ya que no se asiste a la clínica cada semana o cada 10 días según toque cambiar al siguiente alineador.
Es por ello, que poder monitorizar semanalmente el tratamiento de manera remota ayuda a guiar al paciente durante todo el proceso, pudiendo dar las instrucciones adecuadas justo cuando la evolución del tratamiento lo requiere.
De esta manera se obtienen muchos beneficios. El tratamiento está muy controlado, se reduce el riesgo de que se desvíe respecto a lo planificado y se pueda avanzar semanalmente con el cambio de alineadores, se solventan dudas conforme suceden las cosas, se puede preparar mejor cuando y qué hacer cuando toca la visita presencial.
La ortodoncia JIT en niños
Tan importante es una revisión a tiempo de la boca de un peque, recordar que se recomienda que con 6 años se visite a un ortodoncista, como el actuar sobre ella cuando la boca lo demanda. Por ejemplo, justo cuando empieza a salir un determinado diente, o dos de ellos no están adecuadamente erupcionando… Por ello, también ofrecemos la posibilidad de monitorizar mensualmente de manera remota a pacientes infantiles. Es muy fácil que a los papas se les escape una situación que es la adecuada para iniciar un tratamiento interceptivo o pre-ortodóncico que evite una futura ortodoncia o que haga que sea más sencilla, y por ello, no se asista al ortodoncista en el momento adecuado.
En cambio, si nuestro equipo de ortodoncistas es capaza de ver periódicamente de manera remota lo que pasa en la boca del peque, puede avisar en el momento adecuado para que el niño o la niña asista a la clínica.
La ortodoncia con monitorización remota ha llegado para revolucionar la forma en que experimentamos el tratamiento ortodóntico. En un mundo cada vez más conectado y tecnológico, esta modalidad de atención está ganando popularidad rápidamente, ofreciendo a los pacientes una manera más cómoda y eficiente de corregir sus problemas de alineación dental.
Una de las ventajas clave de la ortodoncia con monitorización remota es la flexibilidad que ofrece a los pacientes. Ya no es necesario visitar regularmente la clínica del ortodoncista para que éste supervise si el avance del tratamiento es el planificado.
En su lugar, los pacientes pueden beneficiarse de un sistema de seguimiento en tiempo real, que implica la utilización de dispositivos y aplicaciones diseñados para capturar imágenes y datos de su progreso dental, los cuales permiten al ortodoncista tomar decisiones en el momento adecuado, y no esperando a que llegue el día de la cita programada.
Esto no solo ahorra tiempo y mejora los plazos del tratamiento, sino que también reduce la necesidad de desplazamientos constantes, lo que resulta especialmente conveniente para personas con agendas ocupadas.
Otra ventaja de la ortodoncia con monitorización remota es la mayor comodidad que proporciona.
Los dispositivos y aplicaciones permiten a los pacientes mantener un registro de su progreso sin tener que salir de casa. Poder acceder a esos registros cómodamente a través del móvil, ayuda a ver cómo evoluciona tu tratamiento y te anima a no dejar de seguir la planificación.
Además, el monitoreo constante garantiza un seguimiento más preciso de los movimientos dentales, lo que puede resultar en un tratamiento más rápido y efectivo.
Ortodoncia JIT: visita al ortodoncista cuando toca
El que una clínica tenga un equipo presente todos los días de la semana exclusivamente para realizar ortodoncia permite ofrecer una amplitud de horarios que le saca el máximo rendimiento a esta metodología de ortodoncia JIT.
Ya que la disponibilidad de huecos para agendar tu cita en el “momento que toca” es mucho mayor que cuando dependes de que el ortodoncista de una clínica generalista vaya un día en concreto a pasar consulta.
En Abad y Antolín Clínica de Ortodoncia estamos especializados en ortodoncia invisible con alineadores como son los de Invisalign™, y realizando tratamientos con monitorización remota desde el año 2020 con Dental Monitoring™, obteniendo tras encuestar a nuestros pacientes que más del 90% de ellos recomendarían este servicio o se volverían a realizar el tratamiento de ortodoncia asistidos por la monitorización remota, y el restante 10% no estarían en contra sino simplemente indiferentes.
Si estás buscando la solución perfecta para corregir tus problemas de alineación dental de manera discreta, la ortodoncia invisible en Zaragoza puede ser la respuesta. Descubre cómo esta innovadora opción de tratamiento puede mejorar tu sonrisa sin comprometer tu estética. Y ven a conocer cómo funciona nuestra Ortodoncia JIT y la monitorización remota.